Derechos de los niños y adolescentes en vinculación a la realidad nacional en cuanto a instrumentos jurídicos

Escrito por luisalonsomena12 12-03-2018 en Derechos de la niñez. Comentarios (0)

La ONU aprobó el 20 de noviembre de 1989 en su asamblea general la convención sobre los derechos del niño. Esta es el origen para garantizar los derechos fundamentales de los niños y su relación con los estados en cuando a su relación jurídica; entendiéndose a este  como un sujeto de derecho debido a su condición de vulnerabilidad y desigualdad con que eran tratados.

Además de estas son aprobadas por la asamblea general de las reglas de Bejín. Que viene a ser un modelo de protección de los derechos de los niños. Tomando en cuenta que nuestro país ha sido suscriptor de dichos acuerdos y los ha ratificado; y que además de ello en nuestra carta magna; nuestro país recoge los principios  de libertad, justicio y paz, derechos de igualdad inherentes a todos los miembros de la familia recogidas en la declaración Universal de los derechos humanos.

Teniendo en consideración que en nuestra constitución en su arto. 27 que consagra un derecho interno que se mantiene con la declaración universal d los derechos humanos al citar la libertad de los que goza todo ser humano, sin discriminación de su condición; ya sea por motivo de raza, color, sexi, idioma, religión, credo político o condición social. Dichos enunciados toman mayor validez  en el nuevo ordenamiento constitucional con la aprobación  y publicación de las constitución de 1897.

Tomando en consideración el desarrollo de la sociedad nicaragüense, convencidos de que la familia es el elemento primordial y básico de nuestra sociedad, y que ella merece un bienestar digno para su desarrollo y en particular el de los niños y adolescentes que la conforman; ya que ellos deben de recibir la debida protección y asistencia necesaria que requieran para su crecimiento en un seno constituido de una familia que se ambienta de manera feliz y con una preparación para una vida futura fundada en valores como la dignidad, tolerancia, libertad e igualdad.

Según la carta de las naciones unidas, nuestro ordenamiento jurídico interno retoma dichos valores en la constitución en su ato.27 ya que todos gozamos de una igualdad ante la ley. Así mismo en el arto.4 del código de la niñez y la adolescencia dicta que tanto niños como niñas nacen libres y deberán crecer en igualdad de condiciones. En el código de la familia en su arto.2 nos dicta los principios rectores de la protección integral de la familia, teniendo en cuenta el interés superior de sus miembros constituyentes.

Tomando en consideración en lo dispuesto en la convención sobre los derechos de los niños, nuestro país ha incorporado para la tutela efectiva de los derechos del niño, niña y adolecente una serie de leyes espaciales que garantizan y velan por la protección contra toda forma de discriminación y castigo y que igualmente garantizan que ante cualquier medida judicial o administrativa prive ante ello el interés superior del menor, garantizándose de esta forma su salud , sus derechos económicos y sociales, culturales, educativos y de recreación. Que no se les prive su libertad ilegalmente y a ser escuchados sin ninguna restricción.

-  Por lo antes enumerado, podemos destacar el creciente compromiso de nuestro estado en la vinculación con los instrumentos jurídicos internacionales y los nacionales, en lo referido a la protección de los derechos humanos en los niños, niñas y adolescentes. Este compromiso se ve igualmente reflejado en la aprobación y puesta en vigencia del código de la niñez y adolescencia, código de la familia y complementando con nuestras leyes especiales lo dispuesto en la constitución y sus reformas.

En estos tiempos de cambio y desarrollo, ello ha contribuido a poder mantener un trato digno a los grupos ya antes mencionados que transgreden la ley al cometer un delito, ya que se garantiza el trato igualitario y justo ante la ley, al tener un proceso equitativo. Considerando una pena restaurativa para su reinserción en la sociedad.

Por ello desde nuestro papel como mediador en lo referido a los adolescentes debe procurarse que el acuerdo al cual puedan llegar las partes, cuando el infractor sea un menor debe procura una restauración al daño; llámese a esto una recomposición de la relación con la victima a través de la constante observación por parte del mediador, en el que los puntos donde el daño requiera de un compromiso más moral de esta forma podremos iniciar un pequeño aporte en llevar a las partes a optar por tales mediadas de restauración en los acuerdos de mediación.

Bibliografia:

-  Código de la niñez y la adolescencia

-  Código de la familia

-  Observación del comité de los derechos de los niños.